La casa conectada ha dejado de ser una rareza early adopter. Un videoportero con app en el móvil, dos cámaras IP en el salón y el pasillo, cerradura inteligente en la puerta principal: el kit medio de un piso urbano de 2026 ya monta más electrónica que muchos coches de hace diez años. El problema es que las pólizas de hogar tradicionales se escribieron pensando en incendios, escapes de agua y robos con fractura, no en accesos indebidos por RTSP ni en vídeos de tu salón circulando por Telegram.
Aquí es donde Caser y Pelayo, dos aseguradoras generalistas con recorrido en España, empiezan a moverse. Ninguna ha lanzado un ciberseguro doméstico puro, pero ambas han metido módulos de protección digital en su modalidad de hogar más completa. La pregunta no es si cubren el hackeo — más o menos lo cubren —, sino hasta dónde llega el sublímite, quién asume la defensa jurídica si un vecino te reclama por RGPD y cuánto tarda el técnico informático en aparecer.
El caso de uso: vivienda smart media española en 2026
Hablamos del piso tipo: 90 m² en capital de provincia, videoportero conectado (Fermax con módulo IP, Ring o similar), dos cámaras interiores/exteriores con almacenamiento en nube, cerradura inteligente y termostato. Router del operador, wifi doméstica sin segmentar. El siniestro típico ya no es solo el escape de agua del vecino de arriba. Es que alguien acceda a las cámaras, grabe, y suba las imágenes. O que el videoportero quede inservible tras un ataque y haya que sustituirlo.
Dos siniestros que la póliza tradicional no contempla
El hackeo del dispositivo: alguien entra en la cámara, la deja fuera de servicio o la usa como puerta a la red doméstica. Daño material (hay que reponer aparato) más restauración de sistemas. La fuga de imágenes: contenido grabado dentro del hogar acaba fuera. Aquí entra la responsabilidad civil frente a terceros captados —el amigo que estaba en el salón, la asistenta, un menor— y la eventual reclamación amparada en RGPD/LOPDGDD.
Ninguno de los dos supuestos entra en el clausulado clásico de hogar. Sí entran, con matices, en los módulos de ciberriesgo doméstico que Caser y Pelayo llevan añadiendo desde 2022-2023.
Caser Hogar Integral: qué cubre y qué no
Caser tira de su módulo Protección Digital, disponible como cobertura opcional dentro de Hogar Integral. Sobre el papel es amplio: incluye asistencia informática remota, restauración de dispositivos tras ataque, cobertura de fraude en compras online y una partida de responsabilidad civil por uso indebido de datos personales del asegurado. El sublímite habitual para ciberriesgo se mueve en un rango de 3.000 a 6.000 € según capital contratado, con franquicia reducida o nula en la asistencia técnica.
Punto fuerte real: la asistencia informática 24h con técnico remoto, que se activa desde el primer aviso. En un hackeo de cámara IP, esto marca la diferencia entre resolverlo esa misma tarde o pasar tres días con la cámara secuestrada.
Punto débil: la cobertura de RC por fuga de imágenes captadas dentro del domicilio es más ambigua. Caser cubre bien el uso indebido de datos del asegurado, pero cuando el reclamante es un tercero grabado sin consentimiento en tu salón, la interpretación del clausulado se estrecha.
| Característica | Caser Hogar Integral + Protección Digital |
|---|---|
| Continente / contenido | Capital a elegir; contenido revisable con inventario |
| RC familiar estándar | Incluida, hasta capital de póliza |
| Módulo ciberriesgo | Opcional, sublímite orientativo 3.000-6.000 € |
| Asistencia informática 24h | Sí, técnico remoto |
| Fuga de imágenes a terceros | Cobertura limitada, sujeta a peritaje |
| Franquicia módulo digital | Reducida o nula en asistencia |
| Precio orientativo anual | Desde ~280-340 € piso 90 m² con módulo digital |
Pelayo Hogar Confort: qué cubre y qué no
Pelayo trabaja el ciberriesgo dentro de Hogar Confort con un enfoque algo distinto: menos asistencia técnica proactiva y más peso en defensa jurídica y reclamación. Su módulo cubre suplantación de identidad, fraude en banca online y —aquí está lo interesante— defensa jurídica frente a reclamaciones de terceros por tratamiento indebido de datos personales, incluidas las derivadas de dispositivos domésticos de captación de imagen.
Sublímite orientativo similar, en la horquilla de 3.000 a 5.000 € para el bloque de ciberriesgo, con una partida específica para gastos de defensa que se cuenta aparte.
Punto fuerte: la defensa jurídica RGPD. Si el vecino, la asistenta o un invitado te reclama por haber sido grabado, Pelayo asume el letrado. Caser no lo tiene tan atado.
Punto débil: la asistencia técnica no es 24/7 con la misma agilidad. Y la reposición del dispositivo hackeado se peritará con criterio de valor real, no a nuevo, salvo que se contrate el complemento correspondiente.
| Característica | Pelayo Hogar Confort + módulo digital |
|---|---|
| Continente / contenido | Capital a elegir; contenido con detalle de electrónica |
| RC familiar estándar | Incluida |
| Módulo ciberriesgo | Opcional, sublímite orientativo 3.000-5.000 € |
| Asistencia informática | Sí, en horario extendido (no 24/7 puro) |
| Defensa jurídica RGPD | Sí, con partida específica |
| Fuga de imágenes a terceros | Cubierta vía defensa jurídica + RC |
| Precio orientativo anual | Desde ~260-320 € piso 90 m² con módulo digital |
Comparativa directa: hackeo de cámara IP
En un supuesto de acceso indebido a cámara IP con toma de control del dispositivo, Caser resuelve antes por asistencia técnica: el técnico remoto entra, aísla, restaura. Pelayo llega igual, pero el tiempo de respuesta suele ser mayor. Reposición del hardware: ambas indemnizan dentro del contenido, con matiz de valor a nuevo (Caser tiende a ser más generosa si se declaró el dispositivo en el inventario).
Comparativa directa: fuga de imágenes y reclamación por RGPD
Aquí Pelayo gana con claridad. La partida de defensa jurídica frente a reclamaciones RGPD/LOPDGDD está mejor delimitada en su clausulado. En un escenario donde un invitado grabado en tu salón te reclame por daños morales, Pelayo cubre el letrado y hasta cierto importe de indemnización. Caser puede acabar entrando por la RC familiar, pero la vía es más discutible y depende del perito. Un asunto parecido al que ya vimos analizando la protección de dispositivos smart home frente a rayos y sobretensiones, donde el clausulado tradicional se queda corto frente a la realidad conectada.
Tabla resumen con puntuación por variable (1-10)
| Variable | Caser Hogar Integral | Pelayo Hogar Confort |
|---|---|---|
| Sublímite ciberriesgo | 8 | 7 |
| Asistencia informática 24h | 9 | 6 |
| Reposición dispositivo hackeado | 8 | 7 |
| Defensa jurídica RGPD | 6 | 9 |
| Cobertura fuga imágenes a terceros | 6 | 8 |
| RC familiar clásica | 8 | 8 |
| Precio orientativo | 7 | 8 |
| Media ponderada | 7,4 | 7,6 |
Cambios recientes en el clausulado
Ambas compañías han ido ajustando durante los últimos 12-18 meses las condiciones del módulo digital, ampliando supuestos y afinando sublímites. Antes de firmar, pide condicionado actualizado y lee la definición literal de "ciberriesgo" y "datos personales" en las condiciones particulares — cambia entre camadas de póliza.
Exclusiones que conviene tener en el radar
Ninguna de las dos cubre el uso profesional de los dispositivos (si grabas para tu negocio desde casa, estás fuera). Tampoco los siniestros derivados de contraseñas por defecto no cambiadas, ni el uso de firmware modificado. Y el clásico: incidentes preexistentes conocidos antes de contratar.
Veredicto por perfil
- Para pareja joven en piso con dos cámaras IP y videoportero, sin invitados frecuentes: Caser. La asistencia informática 24h resuelve el 90% de sustos reales y el precio con módulo digital compensa.
- Para familia con hijos, asistenta y visitas habituales grabadas involuntariamente por las cámaras interiores: Pelayo. La defensa jurídica RGPD cubre justo el escenario más probable de reclamación.
- Para autónomo que trabaja desde casa con cámaras en zona común: ninguna de las dos por sí sola. Aquí toca combinar hogar + un ciberseguro personal o profesional específico, y hablarlo con mediador colegiado.
Marco regulatorio de referencia: Ley 50/1980 de Contrato de Seguro, supervisión DGSFP, y RGPD/LOPDGDD para la parte de datos personales. Para casos concretos, consulta con mediador colegiado o directamente con la DGSFP.
Preguntas frecuentes
¿El seguro de hogar tradicional cubre el hackeo de una cámara IP sin módulo digital contratado?
No, en general no. La cobertura clásica de contenido puede indemnizar el aparato si queda inservible por un daño físico, pero el acceso no autorizado y la restauración de sistemas requieren módulo específico de ciberriesgo doméstico.
¿Qué pasa si las imágenes filtradas afectan a un menor grabado en mi domicilio?
Es un escenario agravado. La reclamación puede ir por vía civil y, potencialmente, administrativa ante la AEPD. Pelayo, con su partida específica de defensa jurídica RGPD, encaja mejor este supuesto que Caser.
¿La franquicia se aplica también al módulo digital?
Depende del contrato. En Caser la asistencia informática suele ir sin franquicia; la reposición de dispositivos sí puede tenerla. En Pelayo, la defensa jurídica se activa sin franquicia, pero los peritajes de reposición pueden aplicar la general de la póliza.
¿Puedo contratar solo el módulo de ciberriesgo sin el hogar completo?
No con estas dos compañías dentro de su producto de hogar. El módulo es una extensión del contrato principal. Si quieres ciberprotección independiente, hay que mirar ciberseguros personales de otras aseguradoras, un mercado aún incipiente en España.
